19 de abril de 2025

Aldeavieja: La Capilla de San José, sepulturas I

 

     Hoy voy a retomar un tema que ya he tratado hace cinco años sobre Luis García de Cerecedo; os acordaréis de aquel negociante, prohombre del rey (Felipe IV), al que vendía las monturas que tanto su ejército, como sus transportes necesitaban; lo encontraréis en las entradas del 28 de abril de 2020 (Aldeavieja: Luis García de Cerecedo) y en las dos anteriores, sobre el retablo y la capilla que fundó en la iglesia del pueblo.



     Voy a mostraros uno de los puntos de esa capilla a los que se dedica menos la atención: las sepulturas del caballero y de su familia, que se encuentran a nuestros pies, y nunca mejor dicho, pues forman parte del enlosado de la capilla.

     Las reconoceréis enseguida: hay cuatro sepulturas cercanas al altar de la capilla que, en su base, tienen representada una calavera… esas son. Las dos centrales son las que más nos interesan; en la primera se puede leer:



AQUÍ YACEN LOS SEÑORES BALTASAR GARCÍA, PADRE DEL SEÑOR LUIS GARCÍA DE CERECEDO, FUNDADOR DE ESTA CAPILLA, QUE MURIÓ EN LA CIUDAD DE ANDÚJAR EL AÑO DE 1631 Y SE LE TRASLADÓ A ESTE SEPULCRO CON MARÍA GONZÁLEZ DE CERECEDO, SU MUJER, AÑO DE 1672, REQUIESCANT IN PACEM

     Son los padres de nuestro protagonista, que vivían en Andújar donde cuidaban de la extensa ganadería que poseían y con la que el hijo comerciaba; una vez acabada la Capilla, traen sus restos a Aldeavieja y los hace enterrar en ella, siendo la primera sepultura que se hace en la misma.

     La de al lado, reza así:

AQUÍ YACEN LOS SEÑORES LUIS GARCÍA DE CERECEDO Y MARÍA DE HERRERA, SU MUJER, FUNDADORES DE ESTA CAPILLA Y DE LAS MEMORIAS DE CASAR HUÉRFANAS, SOCORRO DE POBRES VERGONZANTES Y VESTIR TRES PERSONAS A HONRA DE JHS, MARÍA Y JOSÉ, AÑO DE 1675. SOLIDEO HONORE.



     Es, por supuesto la de los fundadores de la Capilla, Luis falleció en 1676, un año después de la fecha que aparece en la lápida, se supone que la hizo esculpir en un momento en que ya se veía cerca de la muerte y, junto a su cadáver, hace poner el de su mujer, que había fallecido en 1662, catorce años antes.

     La tercera lápida a la que hoy hacemos referencia dice así:

AQUÍ YACEN JOSEPH GARCÍA CERECEDO Y JUANA BAQUERO DE HERRERA, SU MUJER, SOBRINOS Y SEGUNDOS PATRONES DE ESTA CAPILLA Y DE SUS MEMORIAS Y OBRAS PÍAS, QUE FUERON LOS SEÑORES LUIS GARCÍA CERECEDO Y MARÍA DE HERRERA, SU MUJER, AÑO DE 1707. Y JOSEPH GARCÍA CERECEDO SU HIJO, QUE MURIÓ DE EDAD DE 20 AÑOS. A 29 DE AGOSTO DE 1690.

     Cuando paséis por aquí no dejéis de verlas y de apreciar el magnífico estado de conservación en que están. Otro día os hablaré de las demás sepulturas que allí se encuentran.

14 de marzo de 2025

Aldeavieja 1966


          En enero del año pasado ofrecía un artículo aparecido en "El Diario de Ávila", en 1972, en el que hablaba del pueblo, de nuestro pueblo, de su presente y de su posible futuro; hoy os traigo otro, del mismo autor Pedro de Ulaca, pero éste aparecido seis años antes, en diciembre de 1966 y en el que se encuentran cosas curiosas, como el poco conocimiento que el periodista tenía de la realidad del pueblo al hablar de una fábrica de curtidos, desaparecida hacía casi cien años; en fin, como él lo escribió así os lo presento, pues también alguno de sus augurios se han cumplido.

Aldeavieja




          Como su nombre lo indica, existió de muy antiguo este poblado en cuyo término se anotan como accidentes importantes la Huerta de don Antonio Zahonero; la Huerta de don José López, la Huerta de las Charcas, una fábrica de Curtidos denominada “Las Tenerías”, una ermita en ruinas antiguamente dedicada a San Cristóbal, otra ermita del título del Santísimo Cristo de la Agonía y un Santuario más importante con casa; lugar de animada y devota romería durante todo el año, con fiesta principal en septiembre, en honor de la Santísima Virgen bajo la advocación de Nuestra Señora del Cubillo.

          Hoy Aldeavieja, comunicada con la capital de la provincia por la espléndida carretera de Madrid, a veintidós kilómetros de distancia, tiene una población de quinientos cuatro habitantes, viviendo en ciento cincuenta y una casas. Una población muy unida en aspiraciones en torno a las autoridades locales. Una población que cultiva la inteligencia en cuantas ocasiones y por cuantos medios se le ofrecen para adquirir un nivel de vida del tono del ambiente que la comunicación de una vía de primer orden pide a nuestros pueblos más adelantados.

          En Aldeavieja se tiene confianza en el progreso de la agricultura y la ganadería provinciales. Y es un pueblo que no ha entra aún –aunque no le falta el ambiente de serranía y horizontes castellanos- en ese movimiento de ansiedad que crea por doquier el fomento de colonias veraniegas. Todavía no ha sonado en Madrid el nombre, de tan simpático y atrayente lugar para que las gentes comiencen a solicitar solares sobre los cuales construir villas y hoteles… Pero es fácil que un día, si el progreso agrícola y ganadero muestra el producto de la unidad en las explotaciones posibles, también el turismo transforme la faz del poblado y bajo los arcos de la monumental ermita de San Cristóbal veamos un bar en que los viajeros de automóviles evoquen el culto a su Patrono…

Pedro de ULACA


26 de febrero de 2025

Aldeavieja: Una iglesia en pinturas

Hoy os traigo una serie de cuadros, de distintos estilos, diferente formato, técnicas variadas y de varios autores; no os indico sus nombres pues, quizás sea lo de menos, simplemente que gocéis de su visión. Lo que les une es el tema: la iglesia parroquial. Podéis votar, a ver cual es más de vuestro gusto.


 








8 de noviembre de 2024

Aldeavieja: las elecciones de febrero de 1936.

 

Vamos a rebuscar un poco en la historia y detenernos en un momento clave: febrero de 1936, las elecciones generales (últimas celebradas durante la Segunda República) y que fueron una de las causas de la posterior guerra civil (a sólo cinco meses de distancia).

Todos tenemos una idea, casi preconcebida, de que nuestro pueblo fue y es un pueblo de derechas, como casi todos los pueblos de Castilla, en aquella época gobernados por los caciques y con una pobreza galopante que era lo normal en muchos de sus habitantes.

Pero vamos a situarnos en el marco histórico; el presidente de la República disuelve las Cortes ante el clima de tensión que hace ingobernable el país, se espera que una rotunda victoria de una de las dos facciones: derecha o izquierda, lleve al país en una dirección u otra, pero que sirva para acabar con las huelgas, las amenazas involucionistas del Ejército y toda una serie de malas medidas (o quizás no tan malas) pero que no contentan a nadie.

Se convocan elecciones generales para el día 16 de febrero de 1936 y los partidos políticos se apresuran a realizar coaliciones entre ellos y a dar a conocer a los ciudadanos sus programas para una mejor gobernanza del país.

Hay que señalar que el sistema electoral vigente se basaba en el voto universal para mayores de 23 años (edad que se señalaba para la mayoría de edad) y que incluía a las mujeres. La circunscripción era la provincia, y cada una tenía un número de diputados de acuerdo con su población; en el caso de Ávila se jugaban cinco escaños y el sistema era de listas abiertas, lo que quiere decir que la gente no votaba un partido, sino una persona, y que podía elegir de diferentes doctrinas, mezclando elementos de derechas y de izquierdas; la papeleta sólo podía contener cuatro candidatos.

Los partidos que se presentaban en la provincia de Ávila eran, por la derecha, el Partido Radical, la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas), el Partido Agrario y Renovación Española; por la izquierda, Unión Republicana, Izquierda Republicana y el Partido Socialista; además, el Partido Progresista, que se podría considerar de centro.

Los candidatos eran:

Partido Radical: José Picón Meilhon

CEDA: Benito Dávila y Sánchez Monje,  Salvador Represa Marazuela.

Partido Agrario: Nicasio Velayos y Velayos.

Renovación Española: José de Yanguas Mesía.

Izquierda Republicana: Tomás Rodríguez González Cabrera y Claudio Sánchez Albornoz y Menduiña.

Unión Republicana: Francisco Agustín Rodríguez.

Partido Socialista: José Felipe García de Muro.

Partido Progresista: José Palmerino Sanromán.


Como era de esperar, la derecha obtuvo una gran victoria en la provincia, saliendo elegidos cuatro candidatos de la derecha y uno de la izquierda (hay que hacer constar que el sistema electoral beneficiaba grandemente a las mayorías, pero eso perjudicaba y beneficiaba a ambas facciones, dependiendo de cada provincia); fueron elegidos los candidatos del Partido Radical, los dos de la CEDA y el del Partido Agrario, además de Sánchez Albornoz por Izquierda Republicana. En toda la provincia había 126.515 electores, de los que ejercieron su derecho a voto 96.815, o sea un 76%, que representa un muy alto nivel de participación.

Y, ahora, vamos a ver qué es lo que sucedió en nuestro pueblo; en primer lugar había 297 electores (ya sabemos, mujeres y hombres mayores de 23 años), de los que votaron 240, un 80%.

La votación fue como sigue:

José Picón (Radical) 116 votos.

Benito Dávila (CEDA) 112 votos.

Nicasio Velayos (Agrario) 87 votos.

Salvador Represa (CEDA) 87 votos.

José de Yanguas (Renovación Española) 31 votos.

Tomás Rodríguez (Izquierda Republicana) 123 votos.

Claudio S. Albornoz (Izquierda Republicana) 113 votos.

Francisco Agustín (Unión Republicana) 116 votos.

José F. García (Socialista) 120 votos.

José Palmerino (Progresista) 49 votos.

Esto nos da una suma de 433 votos para los candidatos de la derecha y de 472 para los de la izquierda (el candidato de Izquierda Republicana Tomás Rodríguez fue el más votado), además de 49 para en centro. ¿Sorprendente, verdad?

(Hay que tener en cuenta que si 240 votantes realizaron 964 votos se debe a que hay que multiplicar por 4, número de candidatos elegidos, como máximo, por cada votante, por el número de electores).


¿Veis?, las cosas no son, ni fueron, como parecen.