12 de febrero de 2024

Los Monolitos

 

Hoy vamos a recordar cómo y cuándo se levantaron los dos monolitos de piedra que se encuentran en el límite de las provincias de Ávila y Segovia, separando o uniendo Villacastín con Aldeavieja.

El Diario de Ávila, nos regalaba, el 13 de octubre de 1958, la siguiente noticia:

 “El viernes por la tarde, nuestras primeras autoridades, Corporación provincial en pleno y jerarquías y representaciones abulenses se trasladaron al límite de la provincia, en la carretera de Madrid, donde la Diputación de Ávila ha colocado recientemente dos soberbios hitos construidos en piedra granítica y en los cuales, con las inscripciones señalando el lugar en que empieza la Tierra de Ávila, figuran, también labrados, los nombres de Teresa de Jesús e Isabel de Castilla.

El acto de bendición, en el que ofició el muy ilustre señor Teodoro García Robledo, secretario canciller del obispado y asesor religioso de la Jefatura Provincial del Movimiento, fue presidido por el gobernador civil, don José Antonio Vaca de Osma, y presidente de la Diputación, don Ramón Hernández, con quienes se hallaban autoridades, jerarquías y personalidades.

Asistieron también al acto el alcalde de Aldeavieja con varios miembros de la Corporación local, que cumplimentaron a las autoridades provinciales abulenses.

Los dos pilares instalados en aquel lugar tienen una altura de tres metros quince centímetros y se asientan sobre una base de un metro cuarenta de lado, disminuyendo este ancho, primero a uno veinticinco y luego a noventa y tres centímetros.”

Gustó mucho, en aquel entonces, la idea, tanto en el pueblo como en la capital, y pocos días después (el 25 del mismo mes) uno de los colaboradores del periódico, bajo el pseudónimo de Pedro de Ulaca, escribía las siguientes líneas que hoy nos suenan un poco trasnochadas, pero muy al gusto de la época:

Dos monolitos.

Cada uno de ellos, una sola piedra, (esto significa mono-lito), firmes, sobre su base con la gravedad del granito imperturbable que aguanta el transcurso de los siglos, los dos monumentos –monumento quiere decir aquello que avisa o advierte de un hecho, de una realidad y en este caso de realezas- erigidos por la excelentísima Diputación Provincial a uno y otro lado de la carretera de Madrid, parecen gritar con su sola presencia enhiestos, erectos, austeros: ¡¡¡TIERRA DE ÁVILA!!!

Como cipreses, ambos monolitos, apuntan al cielo. Cipreses graníticos, índices de la verdad inconmovible. Recogieron sobre sí las ramas de toda vanidad que es vacío y apretaron sobre su corazón o tronco los valores tan fuertemente que su cuerpo quedó revestido de la sustancia rebosante de dentro afuera y esa sustancia de valores permanentes e inmanentes fosilizada, al estilo de lo material, no halló forma continente expresiva más noble para manifestarse en el tiempo que la piedra granítica, el más antiguo elemento al fin de la base de estas arcaicas montañas abulenses del periodo agnostozoico. Cipreses grises, como en el paisaje son los cipreses más añosos; cipreses sin aire de vanidad porque las galas de sus ramas se comprimieron en la belleza de su verdad escueta y purificada, quedando al margen del camino cual guardianes, índices de metas sublimes y afirmaciones de verdad y de amor: ISABEL y TERESA, Corona y Aureola, Centro y Norma, Reflejos de cielo y Tierra elegida, Corte y Claustro, Fortaleza y Templo, Belleza y Amor, Conquista y Entrega, Acción pasiva y Oración activa, Ofrenda y Contemplación, Caminos paralelos de una Meta común indicados a la entrada de la TIERRA DE ÁVILA extensa cuanto incomprensible.

Y esos monolitos sirvieron, desde entonces, además de para señalar el comienzo de la provincia, para indicar el lugar donde las autoridades, tanto locales como provinciales, esperaban la visita de las personalidades que visitaban Ávila: aparte de los ministros varios que acudían a inaugurar obras o valorar proyectos, podemos citar la visita del Legado Pontificio en 1962 y 1963 con motivo del Año Santo Teresiano; el paso del general Franco camino de Portugal o la de los entonces Príncipes de España, ambas en 1964; otra, muy curiosa, fue la bienvenida al equipo abulense que participó en el concurso televisivo de “Cesta y Puntos” en el que quedaron segundos, en 1968.

Todos estos recibimientos, como se hacía en esos años, eran multitudinarios y al límite de la provincia acudían los alcaldes, gobernadores  y otras “autoridades” de los municipios por los que pasaba la comitiva y, por supuesto, los sufridos habitantes de los pueblos y los niños de las escuelas moviendo, entusiasmados, banderitas y mostrando grandes pancartas agradeciendo la visita y dando gracias por… ¡a saber qué!.

A partir de 1970 estas maneras “populistas” fueron desapareciendo y el paso de los próceres se hace de manera anónima y callada.

En febrero de 1980, El Diario de Ávila publicaba la siguiente noticia.

En la entrada a la Provincia por la carretera de Villacastín, existen unos monolitos de granito, que advierten al viajero el límite geográfico de Segovia y Ávila. Con motivo de la reparación de dicha carretera que, dicho sea de paso, ha sido muy bien asfaltada, el cerco y asientos, que se hallaban junto a los citados monolitos, han quedado fuera de línea o se hallan desparramados por el suelo. No sabemos a quién corresponderá volver a colocar las cosas como estaban, pero es necesario hacerlo, porque la primera impresión que recibe el viajero, que viene a nuestra ciudad desde la capital de España, es poco grata y da una sensación aparente de dejadez y abandono, que no corresponde con la realidad.

Aquello se arregló, por supuesto, pero la noticia no deja de querer indicar que, los monolitos, ya habían dejado de ser un punto señero de reunión y de bienvenida.

Si recordáis, en ellos estaban grabadas las palabras AVILA, dando a entender que comenzaba la provincia, en las caras que se veían al salir o entrar en la misma; en las caras interiores, enfrentadas aparecía el nombre del jefe del Estado FRANCO y, abajo, en una ponía TERESA DE JESUS y en la otra ISABEL DE CASTILLA, dando homenaje a dos de los personajes históricos más universales nacidos en la provincia.

Pasó, como es lógico, que los monolitos fueron desmantelados para actualizar y normalizar estos letreros y, así, en enero de 1983, se publicaba el siguiente artículo:

Los monolitos que marcan los límites provinciales, desmontados por la Jefatura Provincial de Carreteras.

…El motivo es, según ha añadido (el director provincial del MOPU) quitar la parte de la piedra que contenía inscripciones realizadas durante el mandato del anterior jefe del Estado. En algunos casos, como en el del paso a la provincia de Madrid, los monolitos tenían sobre las inscripciones numerosas pintadas.

Un año después los monolitos fueron reinstalados, desapareciendo el nombre de Franco y ahí continúan, señalando, como es su misión, el punto donde comienza la provincia de Ávila, según se viene de la capital del reino.

14 de enero de 2024

Aldeavieja, 19 de enero de 1972

 

Han sido muchos los artículos que el periódico “El Diario de Ávila” ha dedicado a nuestro pueblo; hoy he elegido uno que se publicó hace 52 años, el 19 de enero de 1972, dedicado a ensalzar a la población, contando cómo y de qué se vivía en esos años; qué es lo que había de interés y cual podía ser su futuro.

Leedlo y sacad vosotros mismos las conclusiones, ¿se ha cumplido el pronóstico? ¿se ha mejorado, se ha empeorado?; seguro que cada cual opinará de una manera diferente, pues para eso cada uno es como es; en fin, aquí os lo dejo:



ALDEAVIEJA RENOVADA

Entre los pueblos que más puedan entusiasmar a sus visitantes ciertamente que uno es Aldeavieja. De su grandeza nos dan ideas los datos correspondientes a la División Territorial de 1833, citando las Ermitas monumentales de San Cristóbal y del Santísimo Cristo de la Agonía; el Santuario de Nuestra Señora del Cubillo, las Tenerías que suponen industria, la Mina de San Nicolás de óxido de hierro en explotación al año 1860… Sobre la carretera de Villacastín a Vigo directamente enlazado con ella, celebra el pueblo su fiesta de San Sebastián precisamente el día 20 de enero conforme a la tradición y arden sus entusiasmos de fe mariana en la jornada del día ocho de septiembre, Natividad de la Santísima Virgen, con sanos esparcimientos de romería popular en las praderas que rodean el templo renacentista del Cubillo, que yendo a Madrid divisamos desde la carretera fácilmente.

Nos han dicho que posee el Ayuntamiento unas canteras en lo que fueron Tenerías, percibe ingresos por la barda de El Robledal y los pastos comunales. Que se mantienen sobre el término unas doscientas cincuenta vacas; cuatro o cinco parejas de mulas por haberle quitado al ganado de tiro su terreno cinco tractores…

Se contaban al tiempo de nuestra visita en el pueblo cuatro borriquillos para exhibición ante los turistas y de dos mil quinientas a tres mil ovejas. Se habían quitado los impuestos y todo marchaba en forma para obtener el alcantarillado y el agua dentro de las viviendas. La emigración a Madrid es fuerte todavía; mas parece haber remitido bastante la dispersión de gentes, En Francia sólo dos familias. Y a cambio ha ganado la ocasional afluencia del verano: destino de nuestros pueblos de vender aire, luz y agua para saturación de organismos minados por la contaminación atmosférica de las grandes urbes…

El templo parroquial es hermoso, cual muestra la composición fotográfica de Mayoral, que publicamos en primera plana. De gótica estructura su nave principal, destacan las correctas líneas de un retablo neoclásico al interior, con la imagen del Santo Capitán de mártires asaetado debajo del Calvario y sobre el clásico ostensorio… La capilla renacentista lateral, con tejado del estilo madrileño, es fundación de don Luis García Cerecedo y doña María Herrera.

Aldeavieja es un pueblo ciertamente renovado y con amplio porvenir; pero, al compás de los tiempos, conviene que comprenda la necesidad de cuidar su paisaje y de que permanezca su templo, y que de las ruinas históricas no caiga otra piedra. Los chicos de Aldeavieja deberían cultivar un arbolado conveniente rodeando el montecillo coronado con arquerías airosas y románticos muros… Misión rescate.

Pedro de ULACA

21 de diciembre de 2023

Aldeavieja: una de "marcianos"

 

Hace ahora cuarenta y ocho años que apareció en “El Diario de Ávila” (27 de diciembre de 1975) un reportaje, a toda página, sobre el encuentro de unos periodistas del citado diario con unos extraterrestres que, habiendo aterrizado en la Cruz de Hierro, deseaban hacer una visita a la ciudad de Ávila y conocer sus costumbres y monumentos; todo esto me lleva a recordar que hubo una temporada en que se habló bastante de que habían sido vistas ciertas luces misteriosas por los alrededores del santuario del Cubillo y por los altos de la sierra, luces que alguno atribuía a platillos volantes o naves espaciales provenientes de otros mundos… en fin, os dejo, para acabar el año, con el citado reportaje que, además, estaba acompañado por dos instantáneas tomadas a los extraños visitantes. ¡Feliz Año para todos!



 Hacía varios días que veníamos montando guardia, Lumbreras y quien esto escribe, en el alto de la Cruz de Hierro –de 1.654 metros de altura- para poder contactar personalmente con extraterrestres, que, según nos habían comunicado nuestros enlaces terrestres, venían con cierta frecuencia a la Tierra y uno de sus puntos de aterrizaje, no sabíamos por qué, era este lugar de la provincia de Ávila, en la carretera que va desde Aldeavieja a Cebreros, y desde él se puede contemplar una bonita vista, a la vez que otear y dominar mucho terreno.

Y durante esos días nuestra esperanza, ya que es lo último que se pierde, no decaía y allí perdíamos –si esto se le puede llamar perder- horas todas las tardes con el fin de poder tener la exclusiva de sus visitas a la Tierra y concretamente a la Cruz de Hierro. Según nuestros enlaces terrestres las horas más apropiadas para su aterrizaje eran después de comer, ya que el horario nuestro es distinto del que ellos no tienen, pero creemos existe. Por ello durante algo más de quince días hemos ido uno a uno y montado guardia desde las tres y media a las seis de la tarde. Bastantes litros de gasolina quemados, para tener el coche a la temperatura adecuada, muchos pitillos consumidos y también varios cafés –para Lumbreras- y Coca-Colas para mí, ingeridos, a fin de no pasar las horas en balde.

Creíamos que ya por estas fechas, dado que son las fiestas de Navidad y a todos nos apetece estar con la familia, no vendrían por la Cruz de Hierro. No obstante continuamos montando guardia y escuchando muchos comentarios en contra de nuestra actitud por varios amigos, que se risoteaban de estas aspiraciones periodísticas de tener un reportaje “en exclusiva” y además de esta categoría, con toda la credibilidad que ello merece.



Y llegó la ocasión. Por fin aterrizaron en la Cruz de Hierro. Fue ayer viernes, día 26 de diciembre, a las cuatro treinta y siete minutos exactamente de la tarde. Hacía una temperatura agradable, el cielo estaba despejado y el sol calentaba tímidamente con lo que se disimulaba el frío.

La nave espacial apareció como una estrella que rápidamente, a medida que se acercaba al punto elegido para el aterrizaje se iba haciendo más grande. De color gris metalizado con una serie de tentáculos para apoyarse en la tierra, también con varias puertas a lo largo de su diámetro y como una torreta que la corona que es el puesto de mando. Igualmente tiene dos antenas una en su punto más alto –encima de la torreta- y otra a la parte izquierda de la misma, en la foto a la derecha del lector. Nos quedamos un poco asustados y Lumbreras no acertaba a disparar la cámara, debido en parte a su asombro, ya que a decir verdad, tampoco estaba convencido de sus viajes a la Tierra, y debido también a los destellos que lanzaba la nave a la hora de aterrizar. Consiguió disparar su “Pentax”, pero no salió ninguna foto del aterrizaje, ya que se velaron con los destellos, y sí la nave ya posada en la Cruz de Hierro. Esperamos unos momentos, con nuestros ojos bien abiertos, y de pronto una de las portezuelas de la nave espacial se abrió, saliendo de ella dos seres un poco extraños, que se dirigieron hacia donde nos encontrábamos.

Fueron unos momentos en los que las piernas casi nos temblaban y no acertábamos a pronunciar palabra alguna. Pero la amabilidad de esos dos extraños seres, que empezaron a lanzar unos, también extraños, sonidos guturales pronto comenzamos a charlar y por señas y gestos pudimos entendernos. La primera pregunta fue sobre la nave espacial. Sus dos ocupantes nos decían, o así lo entendimos nosotros, las características antes señaladas y también que había sido diseñada por un español, que traducido al idioma castellano equivaldría a un tal Juan Manuel Hernández San Segundo, quien, entre otras actividades, diseñaba naves espaciales.

-¿De dónde proceden?

-Seguían los extraños sonidos guturales que recogimos en el “cassette” de Lumbreras y pudimos saber que venían del planeta Saturno y que esta era la sexta vez que aterrizaban en la Cruz de Hierro, por lo que ellos son “saturninos”.

Les ofrecimos algún pitillo y un trago de café y Coca-Cola, que aceptaron también, aunque no encendiesen los pitillos, sino que los guardaban entre sus dedos para llevarlos a sus compañeros de planeta. Mientras, preguntamos por qué eligieron Ávila para aterrizar y cual era el motivo de sus asiduos viajes a la Cruz de Hierro.



Nos dijeron que eran una avanzadilla con el fin de preparar todo lo necesario para la venida de una nave-autobús espacial con bastantes saturninos, que deseaban conocer Ávila y sus costumbres y que convivirán con los abulenses durante algunas horas.

-Elegimos  Ávila porque en esta ciudad tan bonita de la Tierra tenemos varios enlaces con los que nos comunicamos a través de impulsos electrónicos, que son recogidos en el “electroimpulsómetro”, porque conocen que en Ávila se celebran justas medievales en la plaza de Santa Teresa.

-Comenzamos a reírnos por lo que decían, pero luego nos explicaron su extrañeza por los adelantos de la ciudad. Traían un mensaje para el Rey Witiza y estaban empeñados en que las autoridades abulenses organizasen unas justas medievales para los “saturninos” que vendrán mañana por la tarde a Ávila.

-Si eso ya no se “lleva” aquí, les dijimos.

-No importa. Nuestras autoridades nos enviaron a Ávila para ponernos en contacto con sus autoridades y preparar todo el protocolo para el acto de mañana domingo. Allí en Saturno no existen estas clases de festejos populares y deseamos conocerlos para ponerlos también en práctica. Si el Rey Witiza ya no vive, nuestro mensaje se lo daremos a la autoridad que corresponda, es decir al alcalde de Ávila, y que pueda organizar dichas justas medievales. Si no lo quieren hacer nos veremos obligados a irnos a otra ciudad castellana, a la vez que no volveremos nunca más a Ávila.

-Pronto acabamos nuestra conversación, ya que deben hacer varios asuntos oficiales, no sin antes preguntarles el programa preparado para dicha excursión de “saturninos”, mañana domingo.

-Visitaremos los monumentos de Ávila, mantendremos un cambio de impresiones con sus autoridades y personajes más representativos abulenses para la firma de un acuerdo bilateral de cooperación en materia científico cultural.

Además, como ahora se celebran las Jornadas de Estudios Abulenses para Universitarios, mantendremos contacto con ellos y hablaremos con sus organizadores, a fin de que en su próxima edición, en vez de hacer la excursión cultural a un pueblo de la provincia, las autoridades “saturninas” ponen a disposición de ellos unas naves espaciales-autobuses, para que conozcan Saturno y sus circunstancias, con los variados monumentos culturales que tiene y también convivan con los “saturninos” que son seres ávidos de contactos culturales con los habitantes de otros planetas.

Por nuestra parte no nos resta más. Sólo agradecer a los contactos terrestres de los “saturninos” su información de que aterrizaban en la Cruz de Hierro. A nuestro periódico las facilidades dadas para efectuar esta entrevista y a los “saturninos” por la amabilidad que nos han prestado y que han hecho posible esta “exclusiva” para EL DIARIO DE ÁVILA, con la esperanza de que sean  muchos los abulenses que mañana domingo se desplacen a la Cruz de Hierro para recibir a nuestros ilustres visitantes y luego les acompañen en su visita a Ávila.

La hora prevista para la llegada de la nave espacial autobús es la de las cuatro y media de la tarde.

Muchas gracias a todos.

Gonzalo

(Fotos: Lumbreras)

29 de noviembre de 2023

1959. Inauguraciones durante la festividad del Cubillo

 

Nueve años llevamos ya con este blog dedicado a Aldeavieja: sus gentes, sus tierras, su historia y sus costumbres; nueve años y casi 100.000 visitas que se van a cumplir con esta nueva entrada; por eso he elegido un gran reportaje, quizás el más grande en extensión de cuantos he publicado, y el tema, aunque dedicado a los festejos del Cubillo, también hace referencia a inauguraciones que tuvieron lugar en la fecha en que se desarrollan los actos que os relataré.

Es un reportaje que, bajo el título de “INAUGURACIONES EN ALDEAVIEJA CON MOTIVO DE LA FESTIVIDAD DE NUESTRA SEÑORA DEL CUBILLO”, publicó “El Diario de Ávila” los días 8 y 9 de septiembre de 1959; para ello escogió a uno de sus mejores periodistas, Antonio Ribas, para que, con una pluma cargada de adjetivos entusiastas y grandilocuentes, relatara los festejos y la intervención de las autoridades que asistieron a los mismos.

Os dejo con ellos y espero que, como en ocasiones anteriores, los acojáis con agrado; un saludo a todos.

 


 

8 septiembre 1959

Inauguraciones en Aldeavieja con motivo de la festividad de Nuestra Señora del Cubillo

Celebrándose hoy en Aldeavieja la fiesta de Nuestra Señora del Cubillo, en su santuario renacentista, con la bendición del Prelado Diocesano, doctor Moro Briz y asistencia del gobernador civil, don José Antonio Vaca de Osma  y otras autoridades y jerarquías, han sido inauguradas las siguientes obras: un Centro rural de Higiene, con casa del médico; el abastecimiento de aguas; un puente sobre el arroyo y acceso de la carretera de Madrid, que pasa por la localidad.

9 septiembre de 1959

En la festividad de la Virgen del Cubillo

El gobernador civil y jefe provincial del Movimiento inauguró ayer un Centro Rural de Higiene y otras realizaciones en Aldeavieja.

El Prelado diocesano asistió también a los actos religiosos en el Santuario, muy concurrido de fieles.

(Un reportaje para EL DIARIO DE AVILA de nuestro enviado especial ANTONIO RIBAS)

La fiesta y romería del 8 de septiembre, que todos los años se celebra en torno al soberbio Santuario donde se venera la bella y milagrosa imagen de Nuestra Señora la Virgen del Cubillo, enclavado en el lugar del Egido, a cuatro kilómetros del pueblo abulense de Aldeavieja, precisamente en el límite de nuestra provincia con la de Segovia, no es una fiesta mariana y una romería más. Su fama se extiende más allá de los ámbitos comarcales e incluso provinciales, puesto que allí acuden, utilizando los más diversos medios de locomoción –desde el humilde borriquillo hasta los más briosos corceles, los típicos carros tirados por mulas y autocares y automóviles en gran número-, millares de devotos de la Virgen desde los más apartados lugares no sólo de nuestra provincia, sino de la de Madrid, Segovia y otras; ello sin contar con los que realizan el camino andando, muchos de éstos –centenares- incluso descalzos –en conmovedora y admirable  manifestación de piedad mariana, de la que el Santuario es centro indiscutible desde tiempo inmemorial- algunos desde pueblos tan distantes como Hoyo de Pinares, Las Navas del Marqués, Navalperal de Pinares, Cebreros, Peguerinos, El Escorial, Villacastín, erc., para luego, una vez ante la puerta del Santuario, penetrar en él andando de rodillas, como ayer en que lo hicieron grupos de hasta dos docenas cada uno, llevando muchos de éstos devotos hasta cinco velas encendidas en cada mano.

ENTUSIASTA RECIBIMIENTO AL GOBERNADOR CIVIL.

Pero ayer los actos revistieron caracteres de singular relieve, puesto que fueron precedidos por la inauguración de varias realizaciones y mejoras llevadas a cabo en el pueblo de Aldeavieja, a donde a media mañana, con este motivo, llegó el excelentísimo señor gobernador civil y jefe provincial del Movimiento, don José Antonio Vaca de Osma, acompañado por el subjefe provincial y delegado en Ávila del Ministerio de la Vivienda, don Emilio Macho Alonso, y el jefe local del Movimiento, don José Ruiz del Olmo, siendo recibido a la entrada de la localidad –entre disparos de cohetes y el estampido de bombas reales, mezclado con el jubiloso voltear de las campanas del templo parroquial y vivas entusiastas del vecindario allí congregado- por el joven y dinámico cura párroco, reverendo don Justino Gonzalo Carretero; el Ayuntamiento en Corporación, con el alcalde, don Marcelino Herrero; teniente de alcalde, don Mariano Mateos y concejales, don Gaspar Torres,, don Julián Martín y don Andrés Gordo, además del secretario y a la vez maestro de la localidad, don Raimundo Moreno; juez de paz, don Fructuoso Martín; fiscal, don Pablo Gordo; jefe de la Hermandad, don Joaquín Muñoz; depositario de Fondos Municipales, don Jesús Martín; médico, don Rafael Hernández; veterinario, don Alfredo García y presidentes de las Cofradías de la Virgen del Cubillo, del Santísimo Cristo de la Serenidad, de San José e Hijas de María. Los niños de las escuelas portaban banderas, mientras una orquesta llegada exprofeso de Ávila y la dulzaina del país y tamboril, amenizaban el momento, interpretando escogidas composiciones.



VISITA AL TEMPLO PARROQUIAL E INAUGURACIÓN DE MEJORAS

Acto seguido la primera autoridad de la provincia y demás autoridades y jerarquías que le acompañaban, realizaron una visita al templo parroquial, donde, entre otras cosas notables, les fue mostrada la capilla que allí se conserva con una antigua y curiosa caja de caudales –sabido es que Aldeavieja fue en tiempos un pueblo riquísimo, donde tenían intereses ilustres familias de rancio abolengo- dotada de tres fuertes puertas de hierro y con cajones donde se guardaban alhajas y dineros en abundancia de El Escorial, y otros pueblos de Madrid, Ávila y Segovia.

Posteriormente se celebró la inauguración de un nuevo Centro Rural de Higiene, con casa del médico, construido por la Comisión Provincial de Servicios Técnicos en colaboración con el Ayuntamiento y a continuación el abastecimiento de agua, con renovación total de la tubería; pavimentación de las vías de acceso a la localidad y embellecimiento con zonas verdes y otras mejoras.

Antes de partir hacia el Santuario, el señor Vaca de Osma y autoridades realizaron una visita a la Casa Consistorial.

EL SANTUARIO DE LA VIRGEN DEL CUBILLO

Los alrededores del Santuario ofrecían un animado aspecto y una concurrencia inusitada. Vehículos y caballerías se veían por doquier diseminados. Y las casetas de feria habían sido instaladas con profusión.

El Santuario ha sido ahora restaurado por la Cofradía, bajo la dirección del maestro de obras, muy devoto de la Virgen, don Alberto Resina. Allí se han realizado obras de retejo, de reparación de zócalo, se ha pintado el interior del edificio y se ha construido una fuente junto a la entrada.

Antes que el actual santuario existió allí una ermita que en el año 1460 ya estaba terminada. Parece ser que era de pequeño tamaño, de un solo cuerpo, con una puerta en su frontal y espadaña encima, según las representaciones que de ella existen en los cuadros de la época que todavía se conservan, y que se refieren a diversos milagros obrados por la Virgen. De aquello solamente permanece el tronco del árbol en que es tradición que se apareció la Santa Madre de Dios.

La construcción actual es un hermoso ejemplar de estilo protobarroco, con planta de cruz latina, cuyo exterior es acusadamente herreriano, con atrio bajo el coro y una sola torre. Sus proporciones son amplísimas y su decoración es barroca. Es bastante notable el retablo del altar mayor –en cuyo centro descansa la milagrosa imagen de la Virgen Santísima- de espléndida factura barroca, en oro, fechado a principios del siglo XVIII. Resaltan las columnas adornadas con racimos y hojas de vid, recargados de brillantes panecillos de oro.

Este curioso ejemplar de Santuario debió comenzar a construirse en 1630 a 1640 y se fue dilatando su ejecución hasta un siglo después, debido, sin duda a que se hacía con limosnas y donativos.

MISA SOLEMNE CON ASISTENCIA DEL PRELADO Y OFRENDA A LA VIRGEN.

Con la amplia capacidad del templo totalmente abarrotado de fieles, dio comienzo la  misa solemne cantada por un coro y oficiada por el párroco de Aldeavieja ya citado y asistido por el párroco de Villacastín, reverendo don Isidro Hernanz y don José Sanz y Sanz, profesor del Seminario de Segovia, ocupando en momento oportuno de la misma, la sagrada cátedra, el reverendo padre Daniel Lodosa, superior de los Padres Paúles de Ávila, quien pronunció un sermón haciendo el panegírico de la Virgen.

En el presbiterio, al lado del Evangelio, ocupó un trono de honor el excelentísimo y reverendísimo señor Obispo, doctor don Santos Moro Briz, llegado con este motivo acompañado por el reverendo don Victoriano Almarza Escudero, párroco de la iglesia de San Vicente, y por el reverendo don Gaspar Campos, capellán del Prelado. Acompañaba al señor Obispo en su trono, también el reverendo don Severiano Sánchez, beneficiado de la Catedral.

En el mismo Presbiterio, al lado de la epístola, ocupó un sitial destacado la primera autoridad civil de la provincia, señor Vaca de Osma, a quien, previamente, había hecho entrega el alcalde de Aldeavieja del Cetro de gala de la Cofradía, portando el cual –que ya no habría de abandonar hasta el final de los actos- hizo su entrada en el templo acompañado por los miembros del Ayuntamiento. En otros lugares de preferencia se situaron las restantes autoridades y personalidades ya citadas, así como don Manuel de Arpe y Retamiro, jefe técnico de restauración del Museo del Prado, que asistía especialmente invitado por el Ayuntamiento de Aldeavieja.

La imagen de la Virgen, situada sobre su carroza, en el centro del altar, lucía un bello manto azul, bordado en oro, regalo de don Francisco Segovia.

Momentos antes del ofertorio de la misa se realizó la tradicional ofrenda a la Santísima Virgen, algunas de ellas de gran valor material y todas de incalculable mérito espiritual. Para ello desfilaron todos los allí presentes, besando el Relicario de la Madre del Cielo, sostenido por el sacerdote oficiante.



PROCESION ALREDEDOR DEL SANTUARIO.

Terminada la misa, se organizó la tradicional procesión alrededor del Santuario en la que figuraban los excelentísimos señores Obispo y gobernador civil, con todas las autoridades mencionadas y fieles en crecido número. Delante de la carroza en que era llevada la imagen de la Virgen del Cubillo –bien repleta de chiquillos pequeños, por cierto- ponían la nota típica nutridos grupos de mozos y mozas del lugar, que bailaban incesantemente la jota, al son de la gaitilla o dulzaina del país y tamboril.

La bellísima imagen de Santa María del Cubillo –ciertamente hermosa y esbelta- fue ayer admirada una vez más en toda su magnificencia y rico esplendor que al sol arranca intensos fulgores luminosos, ya que cuando la milagrosa imagen luce sus joyas fuera del Santuario produce un efecto en verdad sorprendente y maravilloso, pues uno de sus mayores atractivos lo constituyen las ricas vestiduras y alhajas que ostenta por contar con un equipo de las mismas valiosos y abundante. Así, por ejemplo, la corona que ayer lucía tiene doce estrellas, cuyas puntas están rematadas por piedras preciosas. Y en sus manos figuraban varios anillos con chispas de diamantes engarzados en oro.

Todo el recorrido fue seguido por numerosas personas devotas que caminaban descalzas. Ya de regreso, antes de penetrar en el templo, se efectuó la subasta de cintas de la carroza, obteniéndose una lucida recaudación. Y, finalmente, fue cantada por el pueblo la Salve Popular.

AGASAJO A LAS AUTORIDADES Y PERSONALIDADES

Existe una interesante construcción adosada al Santuario, en línea con su fachada principal y al norte de la misma. Se trata sin duda, de una hospedería construida en el siglo XVII. Tiene un zaguán de entrada en la planta baja, el cual comunica con una escalera al piso alto, por una puerta a la iglesia y por otra al comedor, pieza ésta bastante amplia y contigua a dos cocinas y dos habitaciones, probablemente despensas. En su parte posterior existe también una cuadra de gran capacidad. La distribución de la planta alta consta de un pasillo central y habitaciones iguales a derecha e izquierda, orientadas al Este y Oeste. De ellas dos son cocinas y otras dos comedores que se comunican con las primeras mediante un ventanillo.

Se trata de un curioso y rústico ejemplar de parador, hecho expresamente para tal destino, lo que prueba que este santuario debió tener una gran importancia en los siglos XVI, XVII y XVIII.

En una de dichas dependencias de la planta superior, las autoridades, personalidades y representaciones, fueron obsequiadas con un banquete servido por el restaurante “Las Cancelas”, de Ávila.

PRIVILEGIOS DE SU SANTIDAD PAULO V A LA COFRADÍA.- ADMIRABLES CASOS DE PROFUNDA PIEDAD Y DEVOCIÓN MARIANA.

En el año 1611, reinando en España don Felipe III, fueron concedidas a esta Cofradía Bulas pontificias por su Santidad el Papa Paulo V, consistentes en “un jubileo plenísimo y perpetuo e indulgencias y perdones a los cofrades y cofradas de Nuestra Señora la Bienaventurada Santa María del Cubillo”, del lugar de Aldeavieja, perteneciente por aquel entonces a la Abadía de Párraces, en el distrito de Segovia, provincia toledana, según reza en la referida Bula que, escrita en pergamino, con un sello de plomo, pendiente en cordones colorados y amarillos, se conserva en el archivo del citado santuario constando de un largo preámbulo y un sumario extensísimo.

No quisiéramos dar por concluido este reportaje sin antes hacer referencia a algunos de los casos que revelan hasta qué punto llega el fervor y devoción a esta milagrosa imagen. Como por ejemplo el de ese farmacéutico de uno de los lejanos pueblos mencionados al comienzo de las presentes líneas que tiene prometido a la santísima Virgen del Cubillo acudir a su Santuario con cada hijo que le nazca, al cumplir éste los tres años de edad, llevándole a hombros. Y ayer fue con la última hija, que se le dormía durante el largo caminar, lo que no fue obstáculo para que el padre llegara, aunque agotado, contento y satisfecho. O el de aquella otra señora que, pese a hallarse en estado, llegó descalza desde Las Navas del Marqués, con los pies sangrando abundantemente, pues las fuertes lluvias caídas habían descarnado los guijarros de los caminos. Venía, además con la promesa de comulgar al día siguiente –llegó la víspera de la fiesta- y de no comer ni beber, siquiera agua, hasta pasados unos días.

Casos admirables que, hasta a los más duros de corazón, mueven a la piedad…