28 de septiembre de 2025

Hace 50 años: la creación del municipio de Santa María del Cubillo.

 

Hace ya más de cincuenta años, aparecía en el “Diario de Ávila” de 14 de diciembre de 1974 la siguiente noticia:

La Excelentísima Diputación Provincial en sesión ordinaria celebrada bajo la presidencia del Excmo. Sr. D. Vicente Bosque Hita, gobernador civil de la Provincia…adoptó entre otros de menor importancia, los siguientes acuerdos:

Se acordó informar favorablemente el expediente de fusión de los municipios de Aldeavieja y Blascoeles, así como la constitución de un nuevo municipio que se denominará Santa María del Cubillo.



Tendría que pasar casi un año para que el B.O.E. publicara, firmado por el entonces Jefe del Estado, Francisco Franco, con fecha 2 de septiembre, el Decreto por el que se realizaba la esperada unión de los dos municipios:

18500 DECRETO 2027/1975, de 24 de julio, por el que se aprueba la fusión de los Municipios de Aldeavieja y Blascoeles (Avila).

Los Ayuntamientos de Aldeavieja y Blascoeles, de la provincia de Avila, adoptaron acuerdos con quórum legal de instruir expediente para la fusión de sus Municipios limítrofes, en base a que carecen de recursos económicos suficientes y a la escasa distancia de sus núcleos de población, de similares características.

El expediente se sustanció, con arreglo a las normas de procedimiento contenidas en la Ley de Régimen Local y en el Reglamento de Población y Demarcación Territorial de las Entidades Locales, sin reclamación alguna durante el período de información pública a que estuvieron sometidos los acuerdos municipales, y las bases aprobadas para la fusión previenen, entre otros extremos, que el nuevo municipio se denominará Santa María del Cubillo y tendrá su capitalidad en el núcleo de Aldeavieja.

La Diputación Provincial y el Gobierno Civil han informado en sentido favorable, y se ha puesto de manifiesto la realidad de los motivos invocados por los Ayuntamiento y la conveniencia de la fusión para posibilitar una mejor prestación de los servicios en los núcleos, concurriendo en el caso las causas prevenidas en los apartados a) y c) del artículo trece de la vigente Ley de Régimen Local.

En su virtud, de conformidad con los dictámenes emitidos por la Dirección General de Administración Local y Comisión Permanente del Consejo de Estado, a propuesta del Ministro de la Gobernación y previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión del día diecisiete de julio de mil novecientos setenta y cinco,

DISPONGO:

Artículo primero.-Se aprueba la fusión voluntaria de los Municipios de Aldeavieja y Blascoeles (Avila) en uno, con el nombre de Santa María del Cubillo y capitalidad en el  núcleo de Aldeavieja.

Artículo segundo.-Queda facultado el Ministerio de la Gobernación para dictar las disposiciones que pudiera exigir el cumplimiento de este Decreto.

Así lo dispongo por el presente Decreto, dado en Madrid a veinticuatro de julio de mil novecientos setenta y cinco.

 

FRANCISCO FRANCO

 

El Ministro de la Gobernación,

JOSE GARCIA HERNANDEZ



Hace, pues, ya más medio siglo de la unión de Aldeavieja y Blascoeles en un solo municipio; en diciembre de ese año, 1975 (no hacía ni un mes de la muerte del dictador y ya se podía vislumbrar una pequeña apertura en el horizonte de la vida española), se reunían los Plenos de los dos municipios para crear la Gestora que habría de dirigir la nueva Corporación; así daba la noticia el “Diario de Ávila” con fecha 16 de diciembre:

Toma posesión la Comisión Gestora del Nuevo Municipio de Santa María del Cubillo.

En el día de ayer, se reunieron en la Casa Consistorial de la localidad de Aldeavieja, bajo la presidencia del subjefe provincial del Movimiento y delegado del excelentísimo señor gobernador civil para este acto, don José Luis Sánchez-Ferrero Martín, los miembros que integraban los Plenos de las Corporaciones Municipales de las localidades de Aldeavieja y Blascoeles, al objeto de proceder a la constitución del nuevo Municipio de Santa María del Cubillo, con capitalidad en el pueblo de Aldeavieja, como consecuencia de la fusión voluntaria de ambos, aprobada por Decreto 2027/1975 de 24 de julio, para designar la Comisión Gestora que ha de regir el nuevo Municipio, quedando constituida de la siguiente forma después de que sus miembros prestaron su juramento de fidelidad al Rey, a los Principios del Movimiento Nacional y demás Leyes Fundamentales del Reino:

Presidente: don Andrés Gordo Zahonero, y como vocales: don Gregorio Sánchez Miguelsanz, don Andrés Gordo Zahonero, don Luis Pintos Gordo, don Teodoro Vázquez Vázquez y don Ramiro Vázquez Aragón.

Cerró el acto el subjefe quien, en nombre del excelentísimo señor gobernador civil y jefe Provincial del Movimiento, hizo la llamada a la solidaridad y espíritu de hermandad que debe reinar y existir en todo momento entre los vecinos de ambos Municipios extinguidos, al pasar a formar parte del nuevo constituido, deseando, al propio tiempo, todo género de venturas y de prosperidad a todos sus habitantes.

Se han cumplido cincuenta años y es hora de hacer balance, ¿positivo?. Cada uno tendrá su opinión; sólo hacer constar que la unión de los dos municipios en 1975 no fue la primera ocasión en que esto sucedía, pues ha habido más ocasiones en que se han fusionado ambos pueblos en un solo municipio, en los siglos XVIII y XIX; pero eran otras épocas y tal como se unían podían desunirse; hoy eso es casi imposible.

 

31 de agosto de 2025

Sobre el nombre de Blascoeles

 

          Hoy, para acabar el mes, vamos a ocuparnos un poco de los vecinos, esto es, de Blascoeles.


          En el ejemplar de 21 de noviembre de 1967,
  del “Diario de Ávila”, Pedro de Ulaca, periodista encargado de escribir artículos sobre la historia, costumbres y leyendas de la provincia, publicó las siguientes líneas en las que rememoraba el origen del nombre de la población de Blascoeles; parece una historia un poco llevada por los pelos, pero ahí lo dejo:

          “Se perdió el personaje Blasco entre las espesuras de los bosques cazando, y salieron los vecinos a buscarle, como era costumbre y necesidad con faroles, tañendo las campanas y los cimbalillos del contorno. Por fin respondió a las voces y uno de quienes le buscaban gritó: “Blasco!... Él es” Y el señor haciendo pie con su lanzón en el suelo dijo: “Este lugar se llamará Blasco-el-es en memoria del suceso”.

          Ya dije que la historia está tomada un poco por los pelos, pues ¿Cómo explicar que en el siglo XIX se nombrara a dicho pueblo como Blasconceles? Además, parece ser que el nombre viene dado por los repobladores de la comarca, allá por los siglos XII y XIII, provenientes del norte de la península, vascos o cántabros, que dejaron su impronta por toda la zona

24 de agosto de 2025

Aldeavieja: Una disputa de 1502

 

 

Un vistazo al pasado para echar una ojeada a uno de los elementos recurrentes de la historia de Aldeavieja: sus malas relaciones con los vecinos.

En este caso retrocedemos poco más de 500 años, allá por el 1502, más concretamente un 14 de diciembre.



En esa fecha los Reyes Católicos, en persona, tuvieron a bien intervenir entre un conflicto entre los habitantes de nuestro municipio y los cercanos residentes del “lugar de Tabladillo”.

El encabezamiento-resumen del documento, encontrado en los archivos del Ayuntamiento de la ciudad de Ávila, dice así:

Real Provisión de los Reyes Católicos comisionando al corregidor de la ciudad de Segovia para que administre justicia sobre la persona de Vila Núñez, señor del lugar de Tabladillo, sobre los perjuicios que ocasiona en los vecinos de Aldeavieja.

En primer lugar recordar que Aldeavieja, hasta la última distribución provincial de 1833, pertenecía a la provincia de Segovia, más concretamente al Sexmo de Posaderas, como hemos apuntado muchas veces desde este mismo sitio.



Esta es la “traducción”, desde el castellano viejo, de dicho documento:

Don Fernando y Doña Isabel

A vos que es nuestro corregidor o juez de residencia en la ciudad de Segovia o a vuestro alcalde, salud y gracia.

Sabed que por parte del Concejo, alcaldes, regidores, oficiales, hombres buenos del lugar de Aldeavieja, tierra de dicha ciudad, nos fue hecha relación diciendo que Vila Núñez, señor del lugar de Tabladillo, y sus criados, hacen muchos agravios y daños a los vecinos de dicho lugar y los deshonran y amenazan y les golpean e hieren, les roban además de otros muchos agravios contenidos en un memorial que fue presentado ante nuestro Consejo y se nos suplicaba que mandásemos a alguna persona de nuestra Corte para que se informase  de los hechos y prendiese a los culpables y los metiera en prisión, por lo que se ha acordado mandaros a vos por dicha razón.

Por los que mandamos que, con esta carta nuestra, fuerais a la villa de Aldeavieja o a cualquier otra parte que fuera necesario, y veáis el susodicho memorial; los gastos del escribano serán cargados y pagados por las personas que halléis culpables,  según la culpa que cada uno tuviere.



No sabemos cómo acabó el pleito, pero algo serio sería cuando tuvieron que intervenir los monarcas en la disputa.

13 de agosto de 2025

Aldeavieja: la Capilla de San José; sepulturas II.

 

En esta segunda parte de los enterramientos que existen en la Capilla de San José de la iglesia parroquial de Aldeavieja,  vamos a tratar de las sepulturas de los descendientes de sus fundadores, ya sabéis, Luis García de Cerecedo y su mujer, María de Herrera.


En una de las lápidas se puede leer:

Aquí yacen José García Zerecedo y Juana Baquero Herrera, su mujer, sobrinos y segundos patronos de esta capilla y de las buenas memorias y obras pías que fundaron los señores Luis García Zerecedo y María de Herrera su mujer, año de 1707, y su hijo, Joseph García Zerecedo, su hijo, que murió de edad de 20 años, 1699.

En la lápida contigua se lee:

Aquí yacen Baltasar Martín García i Pheliciana Baquero de Herrera, su mujer, sobrinos i terceros patronos de esta capilla i de las buenas memorias que fundaron Luis García de Cerecedo i María de Herrera, su mujer, que santa gloria tienen. Falleció el dicho año de 1727 y la dicha año de 1743.

Junto a ella, con uno de los pocos escudos grabados en la piedra, está la sepultura de los cuartos patronos, que dice así:

Aquí yacen D. Baltasar Martín García y Feliciana Baquero, su mujer, cuartos patronos de esta capilla y sus fundaciones, familiar que fue del Santo Oficio, falleció año de 1767.

Se llaman igual que sus antecesores, no es un error, era, antes como ahora, la ilusión de llamar a los hijos como a los padres.


El escudo y la inscripción nos dan la pista, y la seguridad, de que Baltasar era un familiar del Santo Oficio, en otras palabras, de la Inquisición, cuyas funciones eran velar por el cumplimiento de los deberes cristianos de la población y acusar y detener a los infractores de la doctrina católica o a los considerados herejes, judaizantes o sospechosos de alguna de esas causas; era un cargo muy valorado pues, entre otras cosas, aseguraba la limpieza de sangre del nombrado, lo que en esa época era una de las honras más queridas, aparte de la seguridad que daba de no ser perseguido por la temible institución.

El escudo lleva una cruz, símbolo de la fe; una espada, que significa como defensor de la doctrina cristiana y una rama de olivo que representa la reconciliación del perseguido o acusado con la Iglesia una vez castigado por su pecado y vuelto a la gracia.

Y, por último, tenemos la lápida más historiada de todas, en ella se puede leer:

Aquí yacen don Juan de Becerril, Caballero de la Orden de Calatrava y Capitán del Provincial de Ávila y María Martín García, su mujer, sextos patronos de esta Capilla.1782.

Juan de Becerril fue patrono de la fundación mientras vivió su esposa, María, a la muerte de ella dejó de serlo, por no ser familia directa de los fundadores.



El escudo, muy historiado y adornado con los símbolos de sus cargos, como Caballero y Capitán, es el mismo que podemos ver en la fachada de su casa solariega, en la calle Ancha; está dividido en cuatro cuarteles: el primero, que luce un becerro y a su alrededor ocho estrellas, es el apellido BECERRIL; el segundo, un león con cuatro fajas, es del apellido ESTEBAN; el tercero, del apellido ALONSO, consiste en una faja en la boca de dos dragantes (cabezas de dragón), encima tres estrellas y abajo un león; el cuarto son las armas de GONZÁLEZ, un castillo con tres torres.